La decisión del Gobierno de Marruecos de excluir a los puertos españoles de las travesías marítimas que este verano conectarán al país con Europa, la conocida como Operación Paso del Estrecho (OPE), supondrá millones de euros en pérdidas para el conjunto de empresas que trabajan dando servicio a los buques que hacen estas rutas desde Algeciras y Tarifa, además de poner en peligro "miles de puestos de trabajo" que hoy en día penden de un hilo tras la irrupción de la pandemia del coronavirus.
Así lo han advertido este lunes las asociaciones de empresarios y los sindicatos gaditanas tras conocer que el retorno de los emigrantes marroquíes se hará exclusivamente "a partir de los mismos puertos de tránsito del año pasado", es decir, con barcos procedentes de los puertos franceses de Marsella y Sète, además del italiano de Génova. "Cada escala de un barco en un puerto genera miles de euros de facturación en muchos sectores: el práctico, el remolcador, el provisionista, el suministrador, el que recoge los residuos, los de lavandería, toda una amalgama de empresas de servicios", explica a Efe Manuel Piedra, presidente de la asociación de empresarios de servicios portuarios de la bahía de Algeciras (Aesba).